Tus besos saben tan amargos cuando te ensucias
los labios con mentiras otra vez.
Dices que te estoy haciendo daño,
que con el paso de los meses me estoy volviendo más cruel.
Nunca creí que te vería
remendando mis heridas con tirones de tu piel.
De ti aprendió mi corazón,
no me reproches que no sepa darte amor.
Me has enseñado tu,
tu has sido mi maestro para hacer sufrir,
si alguna vez fui mala, lo aprendí de ti.
No digas que no entiendes como puedo ser así,
si te estoy haciendo daño, lo aprendí de ti.
Me has enseñado tu,
maldigo mi inocencia, y te maldigo a ti,
maldito el maestro, y maldigo al aprendiz,
maldigo lo que hago y te lo debo a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario